Haluros de plata

La fotografía digital es rápida y cómoda, sin apenas restricciones, fácil de editar y en ocasiones un tanto engañosa a ojos no entrenados. Este tipo de fotografía dota de una satisfacción inmediata al fotógrafo que puede comprobar al instante el resultado de una toma y seguir trabajando sobre ella. La fotografía digital ya es la fotografía que se practica hoy en día; de hecho, muchos de los nuevos fotógrafos nunca han tenido en sus manos una cámara analógica tradicional. Por ello, desconocen y se sienten incómodos con todas las limitaciones que la fotografía química impone por su naturaleza.

La fotografía química, más cara, necesita de un proceso intelectual más reposado para aquellos que se están iniciando en la fotografía. No es tan inmediata, 36/24/12 disparos por carrete, e invita a tratar de realizar un solo disparo o dos como mucho por motivo. Esta fotografía requiere de una planificación extra, una reflexión y permite el “reposo” de las imágenes, nos entrena a la hora de seleccionar nuestras mejores tomas alejándonos de las circunstancias en las que fueron tomadas y por ello mejora nuestra capacidad crítica.

En Crisol Street Photography nos gusta la fotografía en sí misma. No nos importa el soporte, ni la cámara con la que se realizó la fotografía y por supuesto no olvidamos los orígenes de la fotografía y reivindicamos la práctica de la fotografía analógica como método de aprendizaje y de expresión artística.

El proyecto Haluros de plata no tiene una fecha de finalización. Es un trabajo constante. Cada dos meses, planteamos un photowalk dedicado exclusivamente a este tipo de fotografía y también desarrollamos proyectos específicos. Por ejemplo, el proyecto Lubitel tiene como finalidad mostrar las posibilidades de la fotografía de medio formato. Además, disponemos de un programa de alquiler de cámaras analógicas para aquellos que no tienen acceso a una cámara de este tipo y que puedan iniciarse en el mundo del carrete.