Ernst P. Sanz: “Siempre hay que volver”

Autoretrato – © Ernst P. Sanz

Por Marcos Ros

Cuando conocí a Ernesto Peña (Madrid, 1978), una de las primeras cosas que le pregunté fue si su sobrenombre Ernst P. Sanz se debía a Ernst Haas del que tiene influencias obvias. Me contestó tranquilamente con una sonrisa que no, aunque si me hubiese confirmado la sospecha tampoco me habría extrañado lo más mínimo.

Ernst posee unos ademanes tranquilos y lo traslada a su fotografía. Su intuición, su paciencia y su autoexigencia lo llevaron a ser reconocido justo cuando el momento de la fotografía móvil se encontraba en lo más alto. Pero el estilo de Ernst es más que un dispositivo fotográfico de moda. Literalmente, podría sacar una buena fotografía en cualquier lugar simplemente siguiendo su intuición y con cualquier tipo de cámara. Aunque ha trabajado fundamentalmente el entorno urbano, buscando geometrías y yuxtaposiciones con cualquier objeto que encuentre, fuera de su zona de confort también obtiene resultados relevantes.

Siempre viaja ligero y con una lente fija fundamentalmente con un equivalente a 35mm. Huele la fotografía incluso antes de que se den las condiciones óptimas para que sucedan, pero tiene la tenacidad y la paciencia para esperarla. Pero, sobretodo, una cultura visual muy profunda lo que le permite experimentar, expandir y afianzar su propio discurso fotográfico.

© Ernst P. Sanz

© Ernst P. Sanz

 

Crisol Street Photography. – Empiezas a interesarte por la fotografía tras la adquisición de un dispositivo móvil, el iPhone 4, ¿cómo fueron esos primeros pasos?

Ernst P. Sanz. – Fundamentalmente, probar. Lo bueno que tenía el iPhone 4 es que en aquel momento en la Apple Store había muchas aplicaciones de fotografía. Lo primero que hice fue bajarme aplicaciones para probar filtros, para fusionar fotos, básicamente era descubrir todo lo que se podía hacer con un teléfono móvil…

CSP.- ¿Cómo empiezas a darte cuenta de que la fotografía te empieza a interesar más allá de esa fase de descubrimiento tecnológico?

EPS. – Obviamente, al principio haces las típicas fotografías de familia o de colegas, pero para mí todo comienza cuando me compré el libro El ojo del fotógrafo. Aunque en un principio no entendía nada porque no estaba familiarizado con la ‘jerga’ fotográfica, me aburría y pensaba “mira que le den por saco…” [Risas].

Con el tiempo volví a retomar el libro y, gracias a él, me di cuenta que detrás de las buenas fotos hay mucho trabajo y muchas consideraciones a tomar en cuenta. Eso es algo que me llamó mucho la atención, porque nunca me había planteado la estructura de una foto o que existiera un lenguaje visual.

CSP.- Y ahí aparece Instagram…

EPS. – Pues no sé qué fue antes, si mi interés sobre el libro o la aplicación de Instagram, aunque pienso que fue primero el libro. Buscando aplicaciones de fotografía para el iPhone en Internet, apareció Instagram. La ‘vendían’ como una red social de fotos con filtros. A mí, lo que realmente me interesaban eran los filtros, mis fotos eran tan pésimas que no tenía ninguna intención de compartirlas. Me la descargué y vi que tenías que abrirte un perfil para empezar a usarla y compartir fotos. Por eso, no le hice demasiado caso. Después descubrí que poniendo el teléfono en modo avión podías aplicar los filtros que tenía, la foto se te descargaba en la galería del teléfono pero no se compartía. Aún así no fue hasta pasado unos meses que me decidí a empezar a subir mis fotos al perfil que tenía en Instagram y a ‘socializar’ dentro de ella.

Cuando empecé a usarla la cantidad de usuarios era mucho más reducida. Sólo tenía acceso a ella quien tuviera un iPhone o un iPad, ya que era una app exclusiva del sistema iOS. La verdad es que era una ‘pequeña’ comunidad de ‘fotógrafos móviles’. Había muy buen rollo, cada dos por tres se organizaban quedadas… Era muy divertido. Y bueno, ahora Instagram es lo que es.

© Ernst P. Sanz

© Ernst P. Sanz

CSP.- Te has basado en la autoformación mediante Internet, ¿crees que es suficiente?

EPS. – Bueno, supongo que dependerá de las expectativas de cada uno. Aunque no sólo he usado Internet para ir adquiriendo conocimientos. Las personas que he ido conociendo, de una forma o de otra, también me han ido enseñando cosas. Y por supuesto los libros y las exposiciones, para mí son muy importantes a la hora de adquirir cierta cultura visual.

Volviendo a Internet... Por suerte, y sabiendo separar el grano de la paja, ahora tenemos toda la información que podamos necesitar a un clic del ratón. Por ejemplo, el fotógrafo José Benito Ruiz hace unos años impartió un curso de fotografía, creo que por Alicante, y todo ese curso se puede encontrar en YouTube (Un año de fotografia). Es un curso muy completo que abarca todos los aspectos de la fotografía (o casi todos).

CSP.- Crees que es necesaria la asistencia a talleres, hay que ir una escuela….

EPS. – Hay fotógrafos que son autodidactas, no han recibido ningún curso y te sacan unas fotos cojonudas. También, hay otros que se hinchan a cursos, llegan a un tope y de ahí no pasan. Todo es bastante relativo. Yo sigo formándome de una manera u otra, creo que ya es una inquietud personal. Lo bueno que tiene la Fotografía es que puedes estar aprendiendo toda la vida y puedes ir evolucionando si tienes interés en hacerlo. Resumiendo… no es necesaria pero tampoco está de más, siempre hay alguien que te podrá enseñar cosas nuevas.

CSP.- No te sientes identificado con el término street photographer. Algunos han definido tu fotografía como más conceptual que de calle, tendente hacia una explotación inteligente del color en entornos urbanos. ¿Dónde te encuentras ahora?

EPS. – Ahora ni me encuentro [Risas]. Bueno, digamos que ahora no hago las mismas fotos que cuando me aficioné a la foto de calle. Lo cual para mí es bueno y frustrante a la vez, porque no quiero repetir las fotos que ya he hecho mil veces o que he visto otras mil. Y eso te obliga a pedirte siempre algo mejor que lo hiciste ayer. Durante este año, he ido fotografiando cada vez menos a la gente, buscando otro tipo de fotos tanto dentro como en los límites de la ciudad. Realmente las etiquetas me dan bastante igual, yo sólo quiero disfrutar fotografiando aquello que me resulte interesante.

© Ernst P. Sanz

© Ernst P. Sanz

CSP.- ¿Crees que hay una predisposición a encajonarse?

EPS. – A lo que hay predisposición es a no salir de la bendita zona de confort. La verdad es que eso depende de cada uno y de las ganas que tenga de ‘complicarse la vida’. Por ponerte un ejemplo, este año conocí el trabajo de foto callejera Sevilla remembrance de Manuel Ibáñez, gracias a Quitar Fotos. Un trabajo de quitarse el sombrero, todo sea dicho. Pues Manuel no se queda sólo ahí, te hace unos retratos impresionantes, abstracciones, paisaje… Él tiene muy claro que no quiere encajonarse. Luego hay otras personas que encuentran su nicho y prefieren no moverse de ahí.

CSP.- ¿Qué buscas en la calle cuando sales a hacer fotos?

EPS.- Normalmente no salgo con ningún objetivo en concreto, bueno realmente sí que salgo con una intención. Y es intentar disfrutar del hecho de hacer fotos ,y ya que estamos, volver a casa con alguna foto decente. Es mejor no tener grandes expectativas y dejarse llevar.

CSP.- Has sido reconocido con distintos premios dentro de la fotografía móvil, ¿qué crees que te ha aportado esos reconocimientos como fotógrafo?

EPS.- El despertador sigue torturándome por las mañanas, o sea que no me ha aportado nada que haya cambiado la vida a mejor [Risas]. A no ser que ganes algún premio en metálico para darte un capricho. El reconocimiento, sin más, sirve para tener algo de visibilidad y para hacer un poco más grande tu ego. Tengo claro que a todos nos gusta que nos den una palmadita en la espalda y los aplausos pero no hay que darle más importancia que la que tiene.

© Ernst P. Sanz

© Ernst P. Sanz

CSP.- Como las redes sociales han sido tu catapulta hacia cierto reconocimiento fotográfico, ¿qué aptitudes tiene que tener un fotógrafo móvil?

EPS.- Supongo que las mismas que una persona que hace fotos con una cámara digital o una de carrete. El teléfono es un dispositivo para hacer fotos tan bueno y tan malo como pueda serlo otra cámara convencional. Desde hace unos años la fotografía hecha con móviles ha ido cogiendo fuerza y presencia dentro del panorama fotográfico, lo cual a mí me parece algo estupendo. Pero una foto buena es una foto buena independientemente del dispositivo que se haya usado, todo lo demás es marketing.

CSP.- ¿Qué buenas prácticas recomendarías en Instagram?

EPS. – El otro día me comentaba José Luis Barcia cómo nuestra presencia en las redes sociales, sobre todo en Instagram, había hecho que de alguna manera nos convirtamos en una ‘marca’. Y no le falta razón, al final la gente sabe de ti lo que proyectas en ella. Entonces, volviendo a la pregunta anterior, buenas prácticas… Depende de lo que quieras vender. Sinceramente, yo a día de hoy uso Instagram para enseñar las fotos que hago, aprender de las fotos interesantes que encuentro, mantener el contacto con la buena gente que ido conociendo y eso es todo. Esas son mis prácticas.

CSP.- Para el que empieza, ¿cómo consigues un crecimiento orgánico de tu cuenta?

EPS. – Tienes que interactuar fundamentalmente, tanto dentro de Instagram como en las quedadas o eventos que se hacen de vez en cuando. Las cervezas son muy importantes para socializar [Risas]. Y después, el uso de hashtags que tienen distintos grupos que destacan fotos de otras personas. Que te seleccionen una foto supone que todo ese público que tienen verá tu foto y si les gusta lo que haces es probable que algunos te sigan. Yo creo que lo importante es conseguir ofrecer algo que no todo el mundo pueda hacerlo. Pero sin duda la interacción es muy importante.

© Ernst P. Sanz

© Ernst P. Sanz

CSP.- ¿Se podría convertir en una obsesión?

EPS.- Por supuesto, Instagram puede crear adicción, como pueda hacerlo Facebook o Twitter. Los números son adictivos y en mayor o menor medida estamos pendientes de ellos.

CSP.- Más allá de Instagram, ¿qué otras aplicaciones recomendarías para un street photographer móvil?

Desde mi experiencia y habiendo usado principalmente iOS, recomiendo para hacer fotos:

  • ProCamera, una app muy completa que además permite disociar enfoque y exposición. Y con una respuesta rápida a la hora de hacer la foto.
  • Hipstamatic, durante mucho tiempo use esta app cuya principal característica es la posibilidad de combinar distintos carretes y lentes dando distintos aspectos a la foto.

Para la postproducción:

  • Snapseed, un must-have que con el tiempo se ha convertido en una app muy completa
  • VSCO, con infinidad de filtros y opciones.
  • Filterstorm, otra app muy completa.

CSP.- Actualmente, disparas con una Fuji con un objetivo fijo, ¿por qué dejaste de hacer fotos con el móvil?

EPS.- Al final, se me quedó pequeño. Me encontraba que había fotos que no podía hacer por las propias limitaciones que tiene. Por ponerte un ejemplo, coge un foto de Saul Leiter hecha con tele corto y una profundidad de campo reducida… con mi iPhone no era capaz de conseguirla porque tenía una focal fija equivalente a un 28mm, si no me equivoco, y tampoco tenía la posibilidad de jugar con la profundidad de campo porque la pequeña lente del teléfono tenía un diafragma fijo. Entonces me compré una pequeña Sony RX100, que aún uso de vez en cuando, pero con la que no acabo encontrarme cómodo muchas veces. A raíz de esto, me hice con una Fuji x30, la que disfruté y aprendí muchísimo, pero su pequeño sensor sufría mucho con situaciones de poca luz. Después de un tiempo, apareció la Fuji X100F en el mercado y fui a por ella. Volvía a tener la restricción de una focal fija, pero la estética del 35mm me gusta mucho y es una cámara con un ISO generoso lo que me permite fotografiar de noche con cierta soltura. De momento, aún con la limitación de la focal fija me encuentro muy a gusto con esta cámara.

© Ernst P. Sanz

© Ernst P. Sanz

CSP.- Teniendo presente que te has desplazado desde la fotografía móvil, que es otro término como para encajonarse…

EPS. – Exacto, no es más que otra etiqueta, clasificación o como quieras llamarlo. Como decía antes, una foto buena lo es independientemente del dispositivo que se haya usado. Hay un fotógrafo que me encanta, Richard ‘Koci’ Hernández. Bueno este buen hombre era fotoperiodista y ahora creo que es profesor asistente en una universidad de California, yo le conocí en Instagram por las fotos que hacía con el móvil. Pero hace fotos con cámara digital, SLR, incluso con una Lomo… y da igual, las fotos tienen su marca personal estén hechas con la cámara que sea. Es el que está detrás de la cámara quien marca la diferencia y no el cacharro que tenga entre las manos.

CSP.- Perteneces al colectivo Urban Disorder de Madrid, ¿qué crees un colectivo puede aportar a la obra de un fotógrafo?

EPS. – Un colectivo siempre aporta algo. Por ejemplo, en UD, somos cinco personas. Sí que es cierto que tenemos algunos gustos parecidos, pero luego cada uno tiene sus inquietudes. Son distintos puntos de vista, lo que siempre está bien. A la hora de realizar una crítica puede ser muy enriquecedor porque pueden aportar argumentos que tú no habías visto. Sumar siempre enriquece. Luego puede que haya polémicas por una cosa o por otra, pero es lo de menos. Hacer proyectos en común, salir a hacer fotos, tomarse unas cervezas, intercambiar conocimientos… La vida está en la calle [Risas].

CSP.- Para acabar, ¿cuáles son tus fotógrafos de referencia?

Empiezo y no acabo. [Risas] Antes mencionaba a [Saul] Leiter, Harry Gruyaert también me encanta, [Ernst] Haas tiene algunas fotos que están entre mis favoritas, Franco Fontana me rompió los esquemas cuando lo descubrí, Pete Turner también es otro, nombrar a [Alex] Webb es obvio… [William] Eggleston, [Philip-Lorca] DiCorcia, [Gueorgui] Pinkhassov, Joel Sternfeld, [Todd] Hiddo… Y en blanco y negro, [Josef] Koudelka es un jodido genio, Rene Burri, Sergio Larraín, Henri Cartier-Bresson, yo que sé, la lista sería interminable…

© Ernst P. Sanz

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